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La primera vez que conocí a Javier me quedé sorprendido; pero no por lo que él hace, sino por lo que no hacemos nosotros como consumidores, padres o profesionales.
Hablar con Javier no es hablar de ropa reciclada, es hablar de sostenibilidad, tendencias no efímeras, investigación, educación y de las cosas buenas que quedan por hacer.

¿Por qué en España llama tanto la atención que hayas caído con Fun&Basics y te hayas vuelto a levantar?

¡Llama un montón! Un artículo decía: “El emprendedor empeñado en levantarse”. Lo leí y sonó como si fuera un tarado que se hubiera estrellado veinte veces. Fun&Basics no salió, la tuve que vender y creé otra compañía. En el mundo anglosajón esto se valora como un activo. He aprendido creando y he aprendido más fracasando. Lo lógico es pensar que ahora estoy más preparado que antes.
En España hay mucho miedo al fracaso: ¿Y si..?, ¿y si…?, ¿y si…? Y  así no se hace nada.
Cuando voy a una conferencia y pregunto que a quién le gustaría crear una empresa de doscientas personas, levantan la mano tres.Te sorprende la cantidad de gente que quiere ser funcionario, que con ventiún años quiere seguridad. ¿Con ventiún ya están pensando en la pensión?, pero si no va a haber…


“La sostenibilidad tenía que dejar de ser un departamento independiente de una compañía para pasar a formar parte de su ADN”

¿Cuándo te diste cuenta de que tu próximo objetivo iba a ser una empresa como ECOALF?

La sostenibilidad tenía que dejar de ser un departamento independiente de una compañía para pasar a formar parte de su ADN.
Cuando Fun&Basics empezó a tener problemas me planteé si de verdad el mundo necesita otra marca de moda normal. La respuesta es no. 
Nacieron mis hijos y pensé en el mundo que tendrían mis hijos y  el tipo de ejemplo que quería ser para ellos. Todo se fue uniendo y creé una marca que representara los valores de los que me siento orgulloso.


“Pero Javier, si ya tienes basura en tierra para qué vas a buscarla al mar”

Parte del nombre de la empresa es por tus hijos. ¿Cómo ven ECOALF?

Les encanta, creo que sobre todo al pequeño. Son muy talibanes. De repente, ve a alguien tirar un papel al suelo y le dice: “¡No lo tire que luego lo tiene que recoger mi padre!”. En el colegio decía que su padre recogía basura. Y no le resto razón pero ¡hacemos algo más que eso!
No se trata de hacer una empresa de reciclaje, sino una empresa sostenible que ayude al planeta. Mis accionistas me decían: “Pero Javier, si ya tienes basura en tierra para qué vas a buscarla al mar”. Pues porque nadie se ocupa de limpiar el mar.
En ECOALF convertimos la basura en un polímero y generamos un hilo, un tejido y un producto de la misma calidad y diseño que los materiales no reciclados.

“Donde tú ves basura yo veo materia prima”

¿Cuáles son los pilares fundamentales de vuestra filosofía Trashumanity?

Aceptamos que la basura es algo inherente al ser humano. Como vamos a seguir generando basura (y cada vez más) podemos esconderla, taparla, quemarla o hacer algo positivo con ella. 

Nosotros no regañamos a nadie por lo que debe o no debe de hacer. Hemos decidido no gastar tiempo ni energía en mejorar el sistema que hay. Lo que queremos es crear otro sistema, una nueva forma de hacer las cosas y que deje a la otra obsoleta.


Esta vez la basura es la buena noticia. ¿Empezaremos de verdad a ser sostenibles cuando salga mierda del grifo?

Creo que sí. El consumidor tiene mucha más fuerza de la que se cree; pero está dormido.
No está castigando ni premiando como debería y esto es lo más importante.
Si hay un vertido de BP y destroza el golfo de México, ¿tú crees que la gente que tiene una BP al lado de su casa va a ir a otra gasolinera? Yo creo que no.
El otro día discutía con un amigo que se va a comprar un Volkswagen. ¿Cómo te permites comprar una marca que lleva 2 años engañándote? Esa marca necesita que le den un toque de atención, si no, ¿qué pasa?, ¿todo vale?


Francia ha prohibido las bolsas de plástico, ¿no crees que somos ecológicos de boquilla?.

Yo no me meto con el plástico, yo me meto con el uso que se le da al plástico. 
Mira los lineales de supermercados con la fruta pelada en un envoltorio de plástico. 
Lo quitamos una funda natural y le metemos una de plástico, y cada vez que esa fruta va en un camión con calor ese plástico se va metiendo en la fruta. ¿Es realmente necesario?


Entonces, ¿qué le pasa al consumidor?

Somos muy cómodos. Jordi Évole saca un documental de lo que está pasando en algunas fábricas de la industria textil y todos se sorprenden. No hay que ser un genio, solo hay que observar. Una tienda de tres mil metros en la Gran Vía, con doscientos empleados, luz, servicios… ¿te puede vender una camiseta por 3,5 euros?
Por otro lado, donde la gente dice que hay un tejido sostenible a mí no me lo parece. Se cree que por poner una etiqueta de orgánico en el producto ya es sostenible. Y eso no es sostenible porque, para producir algodón, han necesitado 2500L de agua.

“En el mundo casi la mitad de la ropa que se produce no se llega a vender ni en los outlets y de la que compramos ese 40% la usamos una o dos veces”

¿El algodón no es sostenible?

Producirlo tiene un coste. Cientos de miles de millones de litros de agua, hectáreas arrasadas por plantaciones, aviones, CO2, embalajes, etc. Para plantar algodón ecológico, que no reciclado, desviaron dos afluentes en Kazajistán y secaron el mar de Aral en dos años y medio. Las plantaciones de algodón son super intensivas en agua.
Por otro lado, 57 mil hectáreas de bosque en Etiopía se quemaron, con diecisiete poblados indígenas viviendo ahí, para plantar algodón. Y encima lo llaman orgánico.
Casi la mitad de la ropa que compramos casi ni se usa, o ni siquiera se llega a vender en los outlets. El consumidor no debe permitir la impunidad a diario, ni castigamos ni, mucho menos, premiamos. Debemos darle el verdadero valor a las empresas y a la gente que verdaderamente lo hace bien.


¿Cuáles serían las necesidades para un mundo sostenible?

Más portavoces desde un punto de vista optimista y que interese. No queremos ver siempre sufrimiento.
Esto, por ejemplo, se lo achaco a Jordi Évole, el que solo enseñe la parte negativa, así todo parece que está perdido y la gente desconecta.
Mira, hubo un momento que el 60% del coral del mundo desapareció. Pero luego, las grandes fortunas y filántropos del océano se dieron cuenta de que en 5 años se recuperó hasta un 97% del coral en las reservas marinas que ellos compraron. El universo tiene una forma de recuperarse alucinante. Si nos ponemos las pilas todo esto no se convertirá en un drama.


¿Cómo hacéis vosotros para que Ecoalf sea sostenible?

Solo producimos donde recogemos la materia prima.
Por ejemplo, tenemos los trescientos barcos de la cofradía de pescadores de Levante que nos recogen una tonelada al día de basura del mar. También recogemos basura en el mar de Corea. Reciclamos el neumático en Arnedo, La Rioja, para hacer chanclas. Y, ahora, hemos llegado a un acuerdo con asociaciones Tailandesas para limpiar las playas con scuba divers y beach cleaning.

Beach Cleaning en una playa de Tailandia.

¿Cómo es el modelo de ventas de ECOALF?

Para abrir una tienda necesitas mucha inversión de capital. Además, el mundo ya no va hacia esa dirección, se dirige hacia lo online. Nuestro objetivo es abrir varias flagship en el mundo. La próxima será en Berlín y en septiembre; una tienda muy de concepto, que entres con tu hijo y sea una experiencia pura de aprendizaje para todos. Tendrá redes, audiovisuales del océano, muestras de cómo reciclamos el algodón, las ruedas…


Habéis trabajado para Starbucks, Will I am, Apple, Fundación, Gwyneth Paltrow… 
De toda la gente y países que has conocido, ¿cuáles han sido las historias que más te han llamado la atención?

Lo que más me ilusiona es toda la parte que no se ve, que es ajena al mundo de la moda. En una compañía de moda hay mucho diseño de producto y marketing. En ECOALF, tenemos una importantísima parte previa a todo eso que me encanta: ir al Levante, hablar con pescadores y convencerlos para recoger la basura, llegar a acuerdos con asociaciones tailandesas, encontrar procesos para reciclar neumáticos para hacer flip flops…
En este proceso te encuentras con gente maravillosa, desde el jefe de las cofradías de Alicante, Nacho Llorca, al jefe de scuba daving del Sudeste de Tailandia. 
Gente cojonuda que se involucra y que sin ellos no podrías hacer tus proyectos. Si me hubiera encontrado otro tipo de persona en Alicante que me hubieran dicho ““¡uhhh qué lio!, ¡qué lio!”, no existiría el proyecto. Se volcaron y ha salido en 14 telediarios del mundo.


Creo que ECOALF tiene algunos obstáculos a superar relacionados con la calidad, la a-temporalidad y los precios…

La calidad:

Nuestros ratios de devolución son ridículos, pero es verdad que cuando arranca una marca tienes problemas de calidad. Yo utilizo la marca todos los días y no tengo problemas, pero siempre puede pasar. Nos pasa a nosotros y a GUCCI, pero sí, es importantísimo y ahí no podemos patinar.

Atemporalidad:

No es moda rabiosa por filosofía, no creo en una moda cada jueves, no es sostenible. Es ridículo consumir un producto que se hace obsoleto enseguida. 
Y por otra parte, nosotros desarrollamos todos nuestros tejidos. Así que, si este año viene el charol amarillo cuando ya tenemos la materia prima, pues puede quedarse obsoleta.

Precio:

Hay gente que cree que somos caros, te metes en la tienda y una camiseta son 30€. Una zapatilla 70€ unos tejanos 60€; ¿es caro?, yo creo que no. El problema es que arrancamos haciendo anoraks y esa es la pieza más cara que tenemos. Pero en todas las tiendas en las que vendemos somos los más baratos. Cuando quieres hacer una cazadora buena, termosellada y con buen forro es difícil que baje de trescientos euros.
Yo quería una marca ecológica donde el precio no fuera excusa; pero cuando vas a hacer un bañador y tienes 300 puertos recogiendo basura, una planta de reciclaje, categorizando, etc. y otros, simplemente, compran un tejido, pues no puedo competir con ellos. Ni con Mango, Zara, HM… es imposible
Nos gustaría que ECO, conforme vaya cogiendo volumen, sea más competitiva. Ahora vamos a empezar a vender tejido con una División nueva. 139 tejidos en cuatro años. Una gran marca vino y nos dijo que teníamos los mejores y más chulos tejidos del mundo.

“No creo en una moda cada jueves”

¿Qué le falta a ECOALF para triunfar?

Bueno, es una marca muy joven, es del 2013. Estamos muy mal acostumbrados a que todo sea inmediato o a los grandes crecimientos de empresas de desarrollo de Apps, pero se necesita tiempo. Antes las marcas tardaban 30 años. Nos falta talento y recursos.


¿Cómo ves la sociedad ahora y en un futuro?

Tenemos exceso de información y, a veces, ese exceso hace a la gente conformista y reaccionaria. Cuando tienes tanta información la gente aprende a desconectar, y una generación desconectada es algo muy malo. Creo que viene una generación de gente súper preparada, pero con muchos problemas por querer conseguir las cosas de golpe, en un solo clic. Llegará un momento donde la gente tenga mucha frustración…
En las conferencias no paran de decirnos que no debemos preocuparnos de qué tipo de planeta dejamos a nuestros hijos, sino de qué tipo niños dejamos en nuestro planeta. Si nuestra próxima generación cuida el planeta, el planeta se salvará.